Un nene que llevaba ocho días desaparecido en la ciudad de Oldenburg, en el noroeste de Alemania, fue encontrado en una alcantarilla. El milagro ocurrió casi de casualidad: tras una intensa búsqueda por tierra y aire, fue finalmente un vecino quien escuchó su llanto y alertó a la policía.

El nene de 8 años, al que las autoridades identificaron como Joe para mantener en reserva su identidad, es un chico con dificultades en el aprendizaje. El nene se había esfumado el 17 de junio, mientras se encontraba jugando en el jardín delantero de su casa, y las autoridades trabajaban sobre las hipótesis más pesimistas, como un secuestro o un asesinato.