Una mujer de 53 años y su hija de 15 fueron asesinadas de 40 tiros este miércoles por la noche en el barrio Gráfico, en la zona noroeste de Rosario, por tres sicarios que se bajaron de un Chevrolet Onix blanco con los vidrios polarizados para disparar. Fue tal la brutalidad del doble crimen con sello narco que no se salvó ni el perro que estaba en la casa, que también fue acribillado.

El ataque ocurrió poco después de la medianoche en Manuel Ugarte al 700, en un asentamiento precario situado cerca del estadio mundialista de hockey. Los cuerpos de Carmen Noemí Villalba (53) y Marlén Catalina Villalba (15) fueron encontrados a pocos centímetros de la puerta de ingreso, en una especie de hall enrejado que tenía en uno de sus laterales un altar de San La Muerte y en otro costado elementos parecidos a los que se utilizan en rituales de la fe Umbanda.

El espacio donde ocurrió el hecho estaba en refacción, a juzgar por las bolsas de cemento y ladrillos que estaban junto a las víctimas. En la escena se secuestraron 39 vainas servidas de distintos calibres: 9 milímetros, .380 y cartuchos de escopeta 12/70.

A los pocos minutos de reportado el crimen llegó a la escena personal de la subcomisaría 22ª y luego el gabinete criminalístico, enviado por la fiscal de Homicidios Dolosos Georgina Pairola, que ordenó el secuestro de un celular de las víctimas y la ropa que llevaban.

La menor fue asesinada con una saña notable. El cadáver de Marlén Catalina Villalba tenía más de 20 heridas de arma de fuego, según investigadores policiales. Se cree que fue el objetivo principal de los gatilleros, que también balearon a su madre, que solo tenía lesiones por perdigones en la parte superior del cuerpo.